martes, 10 de enero de 2012

Melancholia



Melancholia (Dinamarca, Suecia, Francia y Alemania, 2011) complicadísimo drama en espeluznante escenario Sci-Fi, dirigido por el difícil de digerir de Lars von Trier, quien cada película le va importando menos lo políticamente correcto y en general la opinión de cualquiera (que en Cannes 2011 el tipo ha dicho en broma: ‘blah blah blah Entiendo a Hitler blah blah blah soy nazi’)

¡Bien por ti Trier! 

Al igual que su anterior film, Anticristo, Melancolía es un film que no es fácil de asimilar, es inquietante y provocador; definitivamente te hace tomar partido: la amas/la odias, sin medias tintas.

Yo soy fan, la amo.  Lars von Trier, en lo sucesivo El loco, logra no sé de qué forma exteriorizar cosas que se sienten, que se padecen, experiencias que necesitan ciclos y ciclos de terapia para poder señalarlas con una palabra.

¡Olvídate de las palabras! El loco te lo pone allí en imágenes, habrá quien lo entienda, habrá quien lo rechace, habrá quien intente interpretarlo pero genera reacciones, y de eso, creo, es de lo que se trata hacer cine.

El elenco de Melancolía esta magistralmente liderado por Kirsten Dunst (papel que iba a ser interpretado por Penélope Cruz y que abandonó por Piratas del Caribe) junto a Charlotte Rampling, acompañadas por Alexander Skarsgård, Kiefer Sutherland, Charlotte Gainsbourg, John Hurt Stellan Skarsgård y Udo Kier.

Melancolía tiene tres capítulos: belleza, confusión y desastre. Comienza con una secuencia de imágenes, una poesía, un sueño ¿una premonición? Continúa con una boda, y luego bueno… ve la peli.

Mientras veía el film escuchaba en mi mente la canción de Soda Stereo llamada Una grieta en mi corazón, en especifico la parte del estribillo que dice: Hay una grieta en mi corazón/Un planeta con disolución.

Así funciona Melancolía: hay dos melancolías, una por dentro –quizás hereditaria, en la condición genética–  que impide a la protagonista estar en su presente, en su boda de ensueño, manifestar honesta felicidad, en su interior hay una grieta que ya preexistía, y esa grieta se está agrandando por efecto de una gravedad perturbada y perturbadora provocada por otra melancolía, una que se aproxima con rumbo irremediable.

Melancolia, la de afuera, es liberadora porque pone fin a todo, no más mentiras, no más fingir una alegría que se es incapaz de sentir. El fin de todo. Un planeta con disolución.

Un padecimiento de estado de ánimo, puede que no lo entiendas pero el abandono y la soledad pueden hacerte desear el fin del mundo.

¿Por qué ver esta película? Pero por supuesto: para verle las tetas a Kirsten Dunst ¿pa´ qué más?

Dato Curioso: Sabe usted que…  El loco escribió Melancolía como una manera de salir de su propia depresión (Melancolía es una dolencia). Efectivo tratamiento, por un lado la sublimación de lo que se siente y por otro ‘aniquilación’ de todo de lo que se siente y de lo que lo rodea. Magistral, inclínense ante Lars von Trier que otra vez (Anticristo) se hizo auto-psicoterapia a costa de la audiencia (transfiriendo la depresión). Una persona ‘normal’ lo rechaza, pero otro ‘deprimido’ se libera. Aplausos por favor.

Plus: dijo el loco en Cannes que su próxima película será pornográfica. Yo ya estoy sentada en la puerta del cine esperando.

Plus Plus: La Sociedad Nacional de Críticos de Cine de Estados Unidos seleccionó el 07 de enero de 2012 el drama Melancholia de Lars von Trier como la mejor película de 2011 en su primera sesión anual.

1 comentario:

  1. A mí no es que no me gustó, me incomodó (facultad infalible de Von Trier) y no cumplió la meta de entretenerme hasta final, quizás le vi las costuras desde temprano y eso me aburrió.

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