lunes, 25 de julio de 2011

X-Men: First Class

X-Men: First Class (USA, Año: 2011) Matthew Vaughn. Versión para cine inspirada en la serie de comics homonimos de Marvel, pero que no necesariamente se apegan a sus historias, más bien son referenciales. Géneros: Acción, Aventura, Ciencia Ficción y Drama.

Un Blockbuster de verano.

Mediados de la Guerra Fría: conocido momento histórico en el Estados Unidos y la Unión Soviética están mirando quién la tiene más grande… mientras el resto del planeta vivía aterrorizado con sus amenazas de eyaculación nuclear.

Década de los sesentas. Qué mejor momento en la historia de la humanidad en el que la liberación sexual está desatada. el hombre pisa la luna, un par de países tienen el poder de exterminar al mundo y… nos enteramos de que hay seres humanos mutantes.

Para los que como yo están tratando de encontrar exactamente en qué punto cronológico se une esta película con sus predecesoras, dejen de buscarlo, no hay continuidad, es un nuevo comienzo. Olvídense de las otras tres películas y de los Orígenes de Guepardo. Ponerse a discutir si Xavier estaba paralítico o calvo en tal o cual momento del tal o cual película es patéticamente geek y además inútil.

Este es el gran brete de las adaptaciones cinematográficas, todo mundo se queda a medias: los fans de los comics se ponen tikismikis porque la cosa no es así, y los espectadores del séptimo arte se tienen que conformar con a penas sombras de personajes a medias. Es así. Son medios formatos intereses y públicos distintos.

Lo que es un hecho es que este film el público es considerado como un adulto exigente y fue tomado muy en serio. La historia tiene las dosis necesarias de violencia, sexualidad, intriga, acción y drama.

El casting es una delicia, gracias a las actuaciones de Michael Fassbender como un Erik que todavía no es Magneto y James McAvoy  como un Charles que todavía no es Profesor X.

La puesta en escena es pulcra en cuánto a recreación de la época, atuendos y música. Las escenas de acción son dignas de una pelicula de James Bond. Lo única que deja que desear son los CGI que parecen efectos de un estudiante de cine para video de youtube.

¿Por qué verla? Por la interesante tensión entre Charles, quien vive para proteger a aquellos que le temen, y Erik, que vive para destruirlos. No existen buenos y malos, todos tenemos algo de los dos.

Dato curioso: Fue justamente en 1963, entorno de la película, que el editor, escritor en jefe y director de arte de Marvel Comics, Stan Lee, junto con Jack Kirby, crearon el cómic de los X-Men.

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